domingo, 16 de enero de 2011

Nueva oleada de robos en chalés de Gijón

Como en anteriores ocasiones, los ladrones accedieron a las casas por la tarde en ausencia de los propietarios
Tres viviendas unifamiliares de Somió fueron asaltadas en los últimos días.
 
 Ha durado poco tiempo la tranquilidad en la zona rural. La parroquia de Somió ha vuelto a sufrir una oleada de robos en viviendas unifamiliares durante los últimos días. Los asaltos se produjeron por la tarde, como ya ocurrió en noviembre y diciembre, aprovechando la ausencia de los inquilinos. El Cuerpo Nacional de Policía trabaja para determinar si se trata de la misma banda organizada que dejó su impronta los pasados meses en Gijón y Villaviciosa. Los modus operandi parecen ser similares.
 
Una de las casas violentadas está ubicada en la carretera Piles-Infanzón, a la altura del desvío hacia la discoteca El Jardín. Los ladrones accedieron al inmueble el pasado lunes entre las cinco y las siete de la tarde, forzando una de las ventanas. Se apropiaron de diversos objetos personales y consiguieron escapar sin levantar sospechas en el vecindario. Los propietarios se percataron del robo a su regreso al domicilio.
 
Los efectivos de la Brigada de Policía Científica se personaron en la vivienda para recoger muestras que ayuden a identificar a los autores del robo. Lo mismo que hicieron en los otros dos chalés, cercanos también a la principal carretera de la parroquia de Somió.

Las fuerzas de seguridad trabajan en la hipótesis de que los últimos robos cometidos en Gijón y alrededores sean obra de una banda de chilenos que ya actuaron hace varios meses. Parte de este grupo fue detenida en Barcelona en septiembre. Sin embargo, otros permanecen aún huidos por estar en su país cuando se materializaron los arrestos. Es una de las líneas que siguen los investigadores por la similitud con otros robos cometidos en Somió y el Alto del Infanzón en julio y septiembre respectivamente y que sirvieron como punto de partida para las investigaciones que más tarde permitieron arrestar a parte de los sospechosos.

Acceden por ventanas rompiéndolas con mazas y lo hacen en su mayoría en horario vespertino, una vez que ya ha anochecido y cuando saben que no hay nadie en el interior. Hasta el momento, han dejado su impronta en Quintes, Quintueles, Cabueñes, Deva, Castiello, Somió, Jove y La Camocha.

Los asaltos cesaron durante casi un mes en el concejo. Desde los tres robos perpetrados en viviendas de la parroquia de Jove a principios de diciembre no se tenía constancia de que los ladrones hubiesen vuelto a actuar.

Vigilancia intensificada

 
La Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía han intensificado la vigilancia y los controles en la zona rural, tanto con coches patrullas como camuflados. Durante los últimos días muchos conductores han podido ver en las principales salidas de la ciudad diversos controles policiales. En noviembre, pocos días antes de que comenzasen los asaltos en Gijón y Villaviciosa se produjeron robos muy similares en Cantabria, donde los delincuentes también accedieron a viviendas con el mismo modus operandi y centrándose en botines de joyas y dinero.

Pese a que no se descarta ninguna hipótesis, la Policía trabaja en la posibilidad de que sea obra de una banda itinerante organizada, que permanece durante unas dos semanas en una región. Lo que sí se sabe es que vigilan durante días sus objetivos para observar las costumbres de los residentes antes de actuar.
 

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